martes, 20 de marzo de 2007

Dueño

Ahora cuando viajo al centro, miro más los edificios y las casas. Voy tratando de identificar en sus fachadas triangulos, rectángulos y rombos. Puertas con hierros formando figuras geométricas. Azoteas con bordes escalonados. Como si participara de un juego.

Desde hace uno días firmé boleto y soy casi dueño de una casita chorizo en Florida, justo detrás de la cancha de Platense. Y la casita tiene sus toquecitos art decó provistos por quien la construyera, el inmigrante italiano Gino de Lorenzi. Así que solo o con Ivana, voy mirando las casas camino al centro. Si cuando viajamos juntos, vemos una en el estilo de la que será nuestra, gritamos "¡Art decó!".

A mi me gusta mucho una que hay en Martínez, sobre Santa Fé, de mano izquierda, dos o tres cuadras antes de Alvear. Ivana --no tan entusiasta-- por ahora marcó como favorita la reja de una en San Isidro, sobre Centenario. Y estamos discutiendo si la sucursal Vicente López del Citibank puede o no ser considerada Art Decó. Para mi sí; para ello, no. Tenemos una apuesta jugada. Estuve buscando evidencia en Internet.

Pero además de todo eso, tengo identificadas casas Art Decó en Belgrano, Caballito, Palermo, Villa Crespo, Almagro y Barrio Norte. Ivana anduvo marcando otras por Villa del Parque, el barrio de sus abuelos. Este viernes vamos ir a verlas.

Y me compré también "Historia crítica de la arquitectura moderna" de Kenneth Frampton. No entiendo mucho, pero al menos algunos grandes arquitectos del siglo veinte comienzan a resultarme familiares. Ayuda también una enciclopedia en fasciculos de Clarín. Ahora sé que Alejandro Virasoro fue nuestro gran arquitecto Art Decó. Antes de que se fuera, lo llevé a Fedo al Bar Virasoro: una porquería, pero no me importó.

Y ahora también sé que antes del Art Decó, estaba el Art Noveau. Y que después vino el racionalismo. Y leo todos los días Line of Sight, un blog de un gringo que se gana la vida describiendo la arquitectura de Buenos Aires. Se las recomiendo. Ahí leí el mejor artículo que encontré sobre casas chorizo.

En fin. Me compré una casa.

1 comentario:

Sebastián dijo...

Gracias, Robert, por el comentario. Disfruto mucho de tus artículos --genial la serie de barrios obreros--, así que celebro que hayan tenido su modestísimo homenaje en este blogcito de amigos.

Y además, sí, la casa es lindísima y debo andar con una cara parecida a la de esos tontos de la propaganda.